| Municipio
Isla de la Juventud.
Se
le conoce también como la "isla de los mil nombres".
Los aborígenes la llamaron Camargo, Guanaja o Siguanea.
Cristóbal Colón, al descubrirla, la denominó
La Evangelista, y años después el Adelantado
Diego Velázquez la nombró Santiago.
Otros
prefirieron llamarla la Isla del Tesoro - pues sirvió
al escritor Robert Louis Stevenson para escribir su famosa
novela homónima; la Isla de las Cotorras (por la
abundancia de esta especie existente allí), o Isla
de Pinos. En la década de 1970, y ante la proliferación
de escuelas en el campo construidas allí, se le nombró
oficialmente Isla de la Juventud.
Es
la segunda en extensión del archipiélago cubano
y entre los lugares de mayor interés que allí
pueden visitarse se encuentran el Parque Nacional Marino
Punta Francés, la playa Bibijagua, la Reserva Natural
de San Felipe-Los Indios, las pictografías aborígenes
de las cuevas de Punta del Este, El Colony o escenarios
de alto valor histórico nacional, como la finca El
Abra y el Presidio Modelo.
Al
municipio especial Isla de la Juventud, la mayor entre las
más de 600 ínsulas que conforman el sureño
Archipiélago de los Canarreos, muchos suelen llamarla
"la isla de los mil nombres".
Camarcó
la nombraban los aborígenes cuando en su segundo
viaje al Nuevo Mundo fue descubierta, el 13 de junio de
1494, por el almirante genovés Cristóbal Colón,
quien entonces la bautizó como La Evangelista. Isla
del Tesoro o Isla de las Cotorras, fueron nombres con los
que también se le conoció antes que a principios
del siglo XIX España decidiera colonizarla, dando
origen a la colonia Reina Amalia cuya capital, Nueva Gerona,
fue fundada el 17 de diciembre de 1830.
Bajo
dominio peninsular comenzó a llamársele Isla
de los Deportados, pues precisamente allí cumplían
condena quienes se oponían al dictado de la metrópolis,
y posteriormente Isla de Pinos, nombre con el cual llegó
al año 1975 cuando se resolvió denominarla
Isla de la Juventud.
Distante
a poco más de 100 kilómetros al sur de Batabanó,
en la provincia de La Habana, esta enorme isla de forma
caprichosa y unos 2 200 km2 de superficie "lo que la
convierte en la segunda en extensión del archipiélago
cubano" fue durante más de tres siglos sitio
de obligado recalo para cuanto pirata o corsario surcara
las aguas del Mar Caribe.
Amenazada
por Inglaterra, solicitada en compra por Bélgica
y disputada por los Estados Unidos de Norteamérica,
sirvió también de asentamiento a colonias
de japoneses y caymaneros, estos últimos llegados
entre 1903 y 1910 al suroccidente del territorio, donde
fundaron la villa de Jacksonville.
Numerosos
atractivos turísticos atesora la Isla de la Juventud,
aunque sin dudas el más conocido de todos es el centro
internacional de buceo El Colony, localizado en áreas
del parque nacional marino Punta Francés, sede tradicional
de los encuentros internacionales de fotografía submarina,
Photosub, lo cual testimonia la excelente calidad de sus
fondos marinos.
La
cueva número 1 de Punta del Este, considerada por
los expertos como la Capilla Sixtina del arte rupestre caribeño
al conservar en sus paredes más de 200 pictografías
aborígenes, resulta un lugar de mucho atractivo para
quien resuelve viajar a esta isla, que tiene en el cultivo
de cítricos, sus reservas de mármol de primera
calidad y la producción de cerámica artística
y utilitaria, tres ejes económicos fundamentales.
En
su porción nororiental la playa de Bibijagua, de
llamativas arenas negras, constituye un sitio de mucho interés
cerca del cual se encuentran dos importantes museos: el
Presidio Modelo, una penitenciaría única de
su tipo en América y en la cual guardó prisión
el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro;
y la finca El Abra, declarada Monumento Nacional y muy ligada
a la vida del Apóstol cubano, José Martí.
Originario
de esta tierra es el Sucu-Sucu, contagioso ritmo musical
que ha llegado también hasta Cayo Largo del Sur para
animar la primera isla todo incluido del Caribe. Este paradisíaco
islote cuenta con un aeropuerto internacional y tiene 24
kilómetros de playas, de las cuales Sirena resulta
su principal atractivo.
La
posibilidad de practicar la fotografía submarina,
la pesca, o el buceo en más de 30 sitios de inmersión;
realizar recorridos turísticos con observación
de aves a través de sus grandes áreas de manglares,
o visitar los cercanos Cayo Iguana, Cayo Rico o Cayo Rosario,
todos excelentemente conservados y de una belleza y privacidad
sin paralelos, complementan la oferta de este destino que,
como la Isla de la Juventud, resalta los valores turísticos
del Archipiélago de los Canarreos. |