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Provincia
de Matanzas
Los
paisajes que componen el entorno vecino a la ciudad son
de singular belleza, entre los que destacan el Pan de Matanzas
y el Valle de Yumurí. Existen importantes lugares
de interés como el Teatro Sauto, la Farmacia Triolet
y la Iglesia de San Carlos, entre otros sitios.
Recreada
por pintores y cantada por poetas y músicos, Matanzas
se encuentra sólo a pocos minutos del famoso balneario
de Varadero y cercana a la Península de Zapata.
La ciudad de Matanzas, capital de la provincia del mismo
nombre, se encuentra en el noroccidente del país,
a 100 km al este de La Habana y a unos 18 minutos de Varadero.
Existe una magnífica autopista que enlaza a estas
ciudades.
Importantes
pintores, escritores y músicos le ha prodigado esta
villa al país. Hace más de un siglo el genio
de Miguel Faílde dio a los matanceros el privilegio
de bailar el primer danzón, ritmo popular de suave
cadencia y timbres sonoros diversos, hecho para bailar en
salón y por pareja.
En
Matanzas nacieron las tertulias literarias en el siglo XIX.
La ciudad es cuna de poetas (como Cintio Vitier y Carilda
Oliver Labra). En ella, instituciones culturales como Ediciones
Vigía, producen bellos ejemplares artesanales de
libros con tiradas limitadas que los hace piezas verdaderamente
exclusivas. La ciudad posee importantes agrupaciones culturales.
De las 14 provincias
en que se encuentra dividida la isla de Cuba, probablemente
sea Matanzas la que cuente con un número más
elevado y una mayor diversidad de atractivos turísticos,
entre los cuales el balneario de Varadero resulta el más
conocido y demandado en el mercado internacional.
Hace ya más
de un siglo, el 5 de diciembre de 1887, el Ayuntamiento
de Cárdenas aprobó la primera urbanización
de esta zona de playa, ubicada en el punto más septentrional
del país y extendida a lo largo de 22 kilómetros
sobre la costa norte de la Península de Hicacos,
un pedazo de tierra que durante más de 300 años
había sido explotada sólo por la existencia
allí de productivas salinas y tupidos bosques.
De ahí que
no fuera hasta finales de la década de 1920 cuando,
de la mano del multimillonario Irenee Du Pont, Varadero
comenzara a ganar un espacio en el mercado norteamericano
y, a partir de los años 30, en los itinerarios vacacionales
de las clases altas cubanas.
Hoy este polo turístico
–que junto a la Ciudad de La Habana reciben alrededor
del 70% de la totalidad de visitantes que llegan a la Isla–
cuenta con un aeropuerto internacional, una sólida
y variada infraestructura hotelera y múltiples opciones
para satisfacer los gustos más disímiles.
Finísimas
arenas blancas y transparentes aguas de inimaginadas tonalidades
azules, constituyen las virtudes mayores de su cuidada playa,
apta para el disfrute de todos los deportes náutico-recreativos
(con o sin motor) y, en particular, para la práctica
del buceo, pues cuenta con 32 sitios de inmersión
en una zona delimitada por la bahía de Matanzas y
el extremo occidental del archipiélago Jardines del
Rey.
Escenarios muy elogiados
por los buzos son los que ofrecen el llamado blue hole Ojo
del Mégano, enorme caverna localizada en los arrecifes
cercanos a la bahía de Cádiz (cerca de los
límites con Villa Clara), y el parque marino Cayo
Piedras del Norte, primera y única atracción
de su tipo existente y que ocupa un área de aproximadamente
dos millas náuticas cuadradas.
Un yate de paseo
de 40 metros de eslora; una lancha cohetera; un avión
de pasajeros AN-24; una fragata de 102 metros de eslora
completamente artillada y un remolcador son las piezas hundidas
intencionalmente a partir de 1996 en esta zona, ubicada
a unos ocho millas náuticas al noreste de la playa
y en la cual pueden incursionar tanto submarinistas profesionales
como aficionados.
La reserva ecológica
Punta Hicacos tiene para el turista una propuesta diferente:
conocer las cuevas de Ambrosio y de los Musulmanes, donde
se conservan decenas de pictografías aborígenes;
acercarse a la Laguna Mangón, acuatorio en el cual
se han identificado 662 especies de aves y 24 de reptiles;
y viajar bien atrás en la historia natural al advertir
la presencia del Patriarca, un cactus de más de 600
años de edad.
Un centro internacional
de saltos con paracaídas; el Varadero Golf Club,
único campo profesional de la Isla de 18 hoyos par
72; los baños con delfines en el acuario; decenas
de excursiones a bordo de veleros y catamaranes a los cayos
del norte; paseos en aqua ray por los canalizos del sur;
la posibilidad de organizar un encuentro en el Centro de
Convenciones Plaza América, o de disfrutar de los
servicios del pulmón verde del balneario, el Parque
Josone, son otros de los atractivos de una ciudad en la
que no faltan los sitios donde pasar bien la noche.
El afamado balneario
está, además, muy cerca de dos localidades
importantes: Cárdenas y Matanzas. De la primera,
llamada también la Ciudad Bandera por ser precisamente
allí donde ondeó por primera vez la enseña
nacional, la separan sólo 13 kilómetros. Hasta
la capital provincial la distancia es de 35 kilómetros.
Tierra de poetas
distinguida además por la proliferación de
puentes que enriquecen su entramado urbano, a la ciudad
de Matanzas (fundada en 1693) se le conoce indistintamente
como la Atenas, o la Venecia de Cuba. Allí, junto
a una hermosa bahía, nació también
un popular ritmo cubano: el danzón, y existe un sui-géneris
Museo Farmacéutico, que junto al museo Oscar María
de Rojas, abierto desde comienzos del siglo XX, y el teatro
Sauto, sobresalen entre las propuestas culturales que para
el turismo tiene esta provincia.
Las Cuevas de Bellamar,
de cerca de dos kilómetros de extensión; las
ruinas del ingenio Triunvirato; y el fascinante Río
Canímar, de aguas navegables, tranquilas y en cuyas
márgenes domina una exuberante vegetación,
complementan los encantos de la capital matancera, muy cerca
de la cual –y camino a Ciudad de La Habana–
el fastuoso Valle de Yumurí obliga a hacer un alto
en el camino para contemplarlo desde el privilegiado Mirador
de Bacunayagua.
En esta propia zona,
en medio de la quietud del valle, Matanzas ofrece a sus
visitantes la posibilidad de recibir tratamientos especializados
antiestrés, de belleza y para la obesidad, así
como otros programas que tienen como propósito contribuir
a mejorar la calidad de vida y hacerlo en condiciones excepcionales.
Distante también
a unos 40 kilómetros de Varadero, el poblado de San
Miguel de los Baños reúne condiciones naturales
para atraer a viajeros interesados en disfrutar de las bondades
de sus aguas minero-medicinales. Décadas atrás
existió allí un balneario en una edificación
conocida como Gran Hotel, que especialistas consideran una
réplica a pequeña escala del Gran Casino de
Montecarlo.
En la porción
sur del territorio yumurino, el Gran Parque Natural Montemar,
ubicado en la Reserva de la Biosfera Ciénaga de Zapata,
resulta particularmente atractivo para quienes buscan disfrutar
de las múltiples especialidades del turismo de naturaleza;
aunque existen también espacios de mucho interés
para los que prefieren practicar el buceo a mar abierto
o el espeleobuceo en cuevas inundadas.
Una estrategia de
preservación y cuidado de su entorno desarrollada
durante casi cuatro décadas, junto a la escasa presencia
de asentamientos poblacionales, han permitido mantener casi
virgen este ecosistema, considerado la mayor reserva de
humedales del Caribe y donde sobresalen lugares como las
Salinas de Brito (ecosistema de marismas costeras), la Boca
(mayor criadero de cocodrilos de América Latina)
y los refugios de fauna internacionales La Salina y Santo
Tomás, este último clasificado como el área
pequeña de mayor endemismo del planeta.
La Laguna del Tesoro,
de ocho kilómetros cuadrados de superficie y cinco
de profundidad, es quizás el sitio más conocido
del parque. Apropiado para la pesca, los paseos en bote
y para conocer el centro turístico Guamá,
allí tienen su habitat dos especies de vertebrados
acuáticos en peligro de extinción: el manatí
y el manjuarí.
También realzan
los valores de la zona una piscina natural; un jardín
donde es posible observar la transición entre el
bosque semideciduo y el hierbazal de ciénaga; y el
Museo de Playa Girón, que recoge aspectos del enfrentamiento
a la invasión armada contra Cuba perpetrada por tropas
mercenarias en abril de 1961 y derrotada en menos de 72
horas.
Matanzas,
que posee un enorme potencial para el desarrollo turístico,
tiene en la actualidad su principal sostén económico
en la agroindustria azucarera al contar con 21 complejos
que fabrican azúcar crudo y refino, excelentes alcoholes
y otros derivados de la caña de azúcar. Dispone
además de una base de supertanqueros que le garantiza
una magnífica infraestructura para la recepción,
distribución y almacenaje de hidrocarburos, y fabrica
la casi totalidad de la tela para tapar tabaco, el hilo
de rayón y las sogas a base de fibra natural de henequén
que se producen en el país.
Peninsula
de Varadero
Como
centro de veraneo comenzó a desarrollarse en la década
de 1940, pero en los últimos 10 años su red
hotelera y la oferta extrahotelera han experimentado un
crecimiento sin precedentes, acompañado por la diversificación
y calificación de su producto turístico.
A
su más preciado recurso, la playa, ha añadido
atractivos naturales como las cuevas y escarpes, un rosario
de cayos vírgenes y de fácil acceso, las riquezas
de un paisaje natural característico que se conserva
en la porción más oriental del territorio,
y otros de carácter cultural, histórico y
ambiental estrechamente relacionados con las ciudades de
Matanzas y Cárdenas, la Península de Zapata
y el balneario de San Miguel de los Baños.
El
hecho de contar además con el Centro de Convenciones
Plaza América, refuerza su potencialidad como destino
para el turismo de congresos e incentivos.
Varadero,
que es puerto libre, posee condiciones excepcionales para
la práctica del buceo, la pesca de altura, el yatismo
y todo tipo de actividad náutica.
Cómo
llegar: El aeropuerto internacional Juan Gualberto Gómez
de Varadero recibe vuelos directos desde Europa, América
del Norte, Centro América y el Caribe, Sudamérica
y África.
Por
tierra puede accederse desde la capital, distante a 134
km, a través de una amplia carretera turística,
o desde otras regiones enlazadas por la Carretera Central
y la Autopista Nacional.
También
se accede por vía marítima, con posibles recales
en cualquiera de las tres marinas existentes, Chapelín,
Gaviota y Puertosol Dársena de Varadero.
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