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Fundada
hacia 1515 por el Adelantado Diego Velázquez, fue
exaltada en 1522 por el Rey de España a capital de
la Isla, distingo que mantuvo hasta 1553.
Reconocida
como la ciudad más caribeña de la Isla y escenario
habitual de importantes celebraciones populares, a Santiago
la distinguen también el hecho de haber sido escenario
de trascendentales acontecimientos de la historia y el lugar
donde con más fervor se venera a la Patrona de Cuba,
la Virgen de la Caridad del Cobre.
Santiago
posee la infraestructura necesaria para fomentar el turismo
de eventos y congresos. Tiene además en su entorno
-montañoso y marino- todas las condiciones para desarrollar
el turismo de naturaleza y aventuras, las actividades náuticas,
el crucerismo y el turismo de salud.
El
encanto mayor de Santiago de Cuba está precisamente
en recorrer sus calles para sentir la familiaridad y el
entusiasmo contagiosos de su gente. Dos arterias principales,
Enramada y Aguilera, son ideales para caminar desde la Plaza
de Marte hasta el Parque Céspedes, calificado con
absoluta certeza como el corazón de la ciudad.
Cuando
se sabe que en Santiago de Cuba nació el bolero,
se empieza a comprender el por qué del hechizo. Si
además se conoce que allí nacieron la conga
y el son, el viajero se encuentra ya metido en la magia
de una ciudad en la que se fundieron troncos diversos para
conformar una cultura propia. El mestizaje es en ella más
abierto que en el resto del país y la influencia
negra resulta un elemento insoslayable. En la ciudad existen
unos 15 museos y muchos más sitios de interés
folclórico.
Sus trascendentales
valores histórico-culturales y la proverbial hospitalidad
de su pueblo, de temperamento alegre y bullicioso, constituyen
dos de los rasgos que más distinguen a la suroriental
provincia de Santiago de Cuba, considerada por su posición
geográfica y orígenes étnicos como
auténtica capital del Caribe.
A 1514 se remonta
la fundación "aledaño a una enorme bahía
de bolsa, bien resguardada y rodeada de montañas"
de su núcleo urbano original, que en su ulterior
proceso de expansión fue ajustándose perfectamente
a las condiciones impuestas por el relieve irregular de
la zona.
La explotación
del oro y el cobre, inicialmente, y el cultivo del café
(introducido luego por oleadas de emigrantes franceses)
fueron en épocas de la colonia los principales rubros
económicos de una ciudad que, asediada por corsarios,
piratas y enemigos de la metrópoli española,
requirió de intensos trabajos de fortificación,
cuyo más alto exponente, el Castillo de San Pedro
de la Roca, fue declarado por la UNESCO en 1997 Patrimonio
Mundial de la Humanidad.
Los santiagueros
lo identifican sencillamente como el Morro y conocen que
junto al Castillo de La Estrella y la batería de
La Socapa forman parte del mayor y más completo ejemplo
de ingeniería militar renacentista europea aplicada
a las condiciones del Caribe por una potencia colonial.
Al amparo de semejantes
fortificaciones creció Santiago de Cuba, en cuyo
centro histórico mantienen su esplendor valiosos
exponentes de la arquitectura colonial "de fuerte tradición
andaluza y morisca" sobresaliendo la casa de Diego
Velázquez, considerada la más antigua de la
Isla, y la Catedral Metropolitana, ambas edificaciones muy
cercanas a las dos arterias más populares de esa
urbe: las calles Enramada y Padre Pico.
El Parque Céspedes
resulta, sin dudas, el corazón de la única
Ciudad Héroe de la República de Cuba, escenario
el 26 de julio de 1953 del asalto al Cuartel Moncada, acción
que señaló el comienzo de la última
etapa de lucha por la liberación nacional, y donde
reposan, en un impresionante monumento funerario del cementerio
de Santa Ifigenia, los restos mortales del Héroe
Nacional, José Martí.
Alrededor de 15 museos,
entre ellos el Bacardí, primero existente en el país;
la paternidad de dos populares y trascendentes géneros
musicales: el son y el bolero; una institución del
prestigio del Orfeón Santiago; la fidelidad a expresiones
artísticas como la contradanza (que se asegura llegó
francesa y se hizo cubana), y los mejores carnavales de
la Isla, son tesoros culturales que aquí se preservan
con celo, pero que también se comparten con gusto
con el recién llegado. Porque Santiago es, sobre
todas las cosas, un pueblo de gente abierta y cordial.
El apacible Cayo
Granma, en medio de la bahía, es otro de los atractivos
que va ganando la preferencia de los visitantes habituales
de esta ciudad, convertida en importante plaza comercial
de la región al organizar anualmente el Encuentro
de Hombres de Negocios y la feria EXPOCARIBE, una cita que
precede a la Fiesta del Fuego, en la cual luce en todo su
esplendor el hermoso crisol de la cultura caribeña.
Más allá
de los límites de la ciudad, el visitante puede encontrar
numerosos atractivos, entre los cuales el santuario de la
Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, erigido
en 1927, figura entre los más conocidos.
El Paisaje Natural
Protegido La Gran Piedra es uno de los sitios de mayor belleza
en la provincia. Una enorme roca colocada a más de
1 100 metros sobre el nivel del mar y cuyo peso estimado
es de alrededor de 70 000 toneladas, deviene mirador excepcional
desde donde disfrutar el espléndido paisaje que ofrece
la Sierra Maestra. Por adición, muy cerca de allí
se localizan importantes ruinas de asentamientos cafetaleros
franco-haitianos y fueron declaradas recientemente Patrimonio
de la Humanidad por la UNESCO .
Un poco más
adelante, el Gran Parque Natural Baconao, en la Reserva
de la Biosfera de igual nombre, amerita un recorrido por
el Prado de las Esculturas, el Valle de la Prehistoria (un
verdadero Parque Jurásico caribeño) y el delfinario,
o a disfrutar de buena parte de las playas de la provincia,
alimentadas por las cálidas aguas del Mar Caribe
y protegidas por las elevaciones del más importante
sistema montañoso del archipiélago.
Para el buceo existen
cuatro zonas delimitadas en 150 kilómetros de costas:
Sigua, Daiquiri, Bucanero y Sierra Mar, que en su conjunto
totalizan más de 70 puntos de inmersión en
los que, además de entre las intactas bellezas naturales
de sus fondos marinos, es posible bucear en los restos de
barcos hundidos a finales del siglo XIX. El hecho de que
cada uno de estos cuatro espacios tenga sus propios atractivos,
convierte a Santiago de Cuba en una excelente plaza alternativa
para sumergirse en los dominios caribeños de Neptuno.
Quien
visita la capital del Caribe tiene, además, la posibilidad
de visitar el Parque Nacional Turquino, donde se localizan
las alturas más importantes de la Isla: el propio
Pico Turquino (1 974 metros), el Pico Cuba (1 872) y el
Pico Suecia (1 734); y de conocer un paraje ideal para la
práctica del ecoturismo, El Saltón, muy cerca
del cual existen también importantes reservas de
aguas minero-medicinales apropiadas para tratar las neuralgias,
reumatitis, dermatosis, traumatismos, alergias y afecciones
respiratorias, entre otras.
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