Provincia
de Villa Clara
Hasta
hace pocos años Villa Clara era un destino turístico
casi desconocido, visitado solamente por grupos de recorrido
que permanecían algo más de un día
aquí para visitar el Memorial Ernesto Che Guevara
o conocer algunos de los otros encantos de la provincia
que constituye el centro geográfico del país.
Pero
la construcción de una autovía sobre el mar,
que unió al territorio con Cayo Santa María,
pequeño islote de 13 km. de largo y 2 de ancho, preciado
por su excelente playa y las características de su
flora y fauna terrestre y la naturaleza marina, atractiva
para la práctica del buceo, abren definitivamente
las puertas de este destino turístico.
La
región del noreste de la provincia la integran también
los cayos vecinos de Ensenachos y Las Brujas.
A
unos 60 kilómetros del cayo está el poblado
de San Juan de los Remedios, cuyo Centro Histórico
fue declarado Monumento Nacional; y hacia el centro de la
isla Santa Clara, capital provincial, pletórica de
historia, cultura y hospitalidad.
La
localización de una parte de la Sierra del Escambray
en el territorio, hace también a Villa Clara uno
de los destinos del país con mejores condiciones
para atraer al turismo de naturaleza. Y la existencia de
los famosos baños termales y mineromedicinales de
Elguea dejan la puerta abierta para los interesados en mejorar
su calidad de vida.
El
proyectado desarrollo de una sólida infraestructura
hotelera y extrahotelera en su cayería norte y la
explotación de otros atractivos turísticos
vinculados en lo fundamental con las tradiciones e historia
de la región, deben llevar a Villa Clara a convertirse
en el mediano plazo en un destino vacacional de preferencia
dentro de la mayor de las Antillas.
Durante
los últimos años, la central provincia cubana
ha recibido mayoritariamente un turismo de circuito, atraído
por la estrecha vinculación de su ciudad capital
con la figura del legendario comandante guerrillero Ernesto
Ché Guevara, quien en las postrimerías de
diciembre de 1958 libró allí decisivos combates
en la etapa final de la lucha por la definitiva liberación
nacional.
Santa
Clara es una ciudad pulcra y tranquila, fundada en 1689
y que tiene en el Museo Memorial erigido al Ché Guevara
y sus compañeros caídos en combate en Bolivia,
el teatro La Caridad (1885) y el parque Leoncio Vidal, sitios
que merecen conocerse. Cuenta, además, con la ventaja
que su propia posición geográfica le concede,
colocándola a 267 kilómetros de Ciudad de
La Habana, 74 de Cienfuegos, 207 de Varadero y apenas 88
de Trinidad.
Camajuaní,
municipio eminentemente agrícola en el cual abundan
los buenos torcedores de tabaco, y San Juan de los Remedios,
octava villa fundada por los conquistadores españoles
en la Isla (1515), son lugares de tránsito obligado
camino a los cayos del norte y sobre todo la última
requiere de toda la atención y tiempo disponible
del visitante.
El
centro histórico de Remedios, declarado en 1980 Monumento
Nacional, es el único del país en cuya plaza
principal existen dos iglesias: la de Nuestra Señora
del Buen Viaje y la Parroquia Mayor, en la que existe un
enorme altar totalmente enchapado en oro y una escultura
–se presume que única en el mundo– que
representa a la Inmaculada Concepción embarazada.
Mas
lo que en verdad ha dado fama a este singular poblado son
las tradicionales parrandas, cuyos orígenes se remontan
al primer cuarto del siglo XIX y que desde 1871 dividen
a la población en dos bandos: San Salvador y el Carmen,
representados por un gallo de lidia y un gavilán,
respectivamente, y que se enfrentan en ingenio, imaginación,
música y bullicio desde la noche del 24 de diciembre
hasta la mañana del siguiente día.
Desde
Caibarién, poblado de pescadores rodeado de aguas
profundas en las que existen importantes criaderos de langosta,
una autovía sobre el mar de más de 48 kilómetros
de extensión enlaza a tierra firme con los cayos
del norte, en dos de los cuales: las Brujas (que cuenta
con un pequeño aeródromo) y Santa María
existen ya facilidades de alojamiento.
El
último de éstos, bautizado como la rosa blanca
de los Jardines del Rey, tiene apenas 13 kilómetros
de longitud, casi la totalidad de los cuales están
constituidos por excelentes playas de finísima arena
blanca, aguas límpidas, tranquilas y transparentes,
y cuyos fondos –donde abundan formaciones coralinas
y una gran diversidad de especies submarinas– invitan
a la práctica del buceo y la fotografía submarina.
En
el propio entorno de la cayería norte de Villa Clara
es posible encontrar interesantes propuestas para los amantes
del turismo de naturaleza; de la arqueología, en
las cuevas Pelo de Oro o la del Muñeco; o planificar
excursiones al cercano faro Caimán Grande y al barco
mielero San Pascual, una auténtica reliquia de la
industria naval, que hoy funciona como hotel flotante.
Otros
atractivos con que cuenta Villa Clara son el lago Hanabanilla,
uno de los mayores embalses artificiales del país
construido al pie del macizo montañoso del Escambray
y donde existe una reserva de flora y fauna, y el balneario
de aguas minero-medicinales y termales de Elguea
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